Buenas a todos y todas, hace un siglo que no escribo en el blog, la verdad es que estuve muy liada con el bautizo y las secuelas del mismo (visita de familiares, etc.)

Además han sucedido cosas en casa que han hecho que necesitáramos un poquito de tiempo…

Pero ya estamos en marcha de nuevo y claro, no podía dejar de contaros como fue el día B (de bautizo, jejeje).

Ya sabéis que estuvimos hasta el último momento comprando la ropa para ir guapa toda la familia: desde el abuelo hasta la pequeña Pumukita, teníamos que estar todos listos y claro, la belleza cuesta y ese día había que estar todos “al pistón” como dice mi madre. No os penséis que tiramos la casa por la ventana, fue todo muy sencillo, pero eso no quita que “antes muerta que sencilla”. Yo creo que quedamos todos muy resultones y que lo teníamos todo controlado… o eso pensábamos… Buahahahahahahah! 😛

Yo encontré un vestido monísimo en una tienda de aquí (Nineta) y salí encantada con el trato y con el precio, además me pude aprovechar de lo del dichoso Black friday y oye, ni tan mal. Luego en Zara me compré un collar monísimo y no os lo vaís a creer, había unos zapatos del mismo color exactamente que el vestido (mira que es casi misión imposible). De lo que pasó con los zapatos ya os hablaré en otra ocasión. El caso, es que todo preparado para el día B.

Cuando llegó, hasta Pumukita se despertó muy temprano a las 7,30 con lo que comenzamos con la procesión de duchas (abuelos, tíos, nosotros…) arreglos varios… A todo esto comentar que mi pequeña es muy regular, y tiene su momento “all bran” todos los días por la mañana, casi siempre en la misma cama con la primera toma, pero ese día no fue así… Nada fue como otros días… chan, chan, chan….

No le dí mucha importancia porque desde las 7,30 hasta las 11 del bautizo había tiempo de sobra, preparé toda la ropita de mi peque y la dejé sin arreglar hasta el último momento.

Por cierto aquí os enseño todo el conjunto, que la verdad, le quedaba precioso. Fijaos lo que han inventado unos leotardos con puntillitas en el culete… es que molaban mucho.

Bueno, pues vestimos a la pequeña y el momento no llegaba, yo sabía que tarde o temprano llegaría pero no había manera.

Nos montamos en el coche e íbamos riéndonos el Papi Cari, el tito y yo, “ya verás” decíamos, “como ahora en el coche…”pues no, llegamos a la iglesia y…

ZAS! en toda la… no, no se hizo caca, resultó que había otra n2015-12-06 09.26.01ena que se bautizaba el mismo día y llevaba exacta, pero exactamente el mismo vestido… yo con cara del emoticono del grito de Munch y disimulando muy cortésmente. El caso es que como la otra pequeña ya andaba y demás pues parece que se disimulaba… Esto tenía que ser como en las bodas:

“¿que día se bautiza?” “¿en qué iglesia?” “Pues lo sentimos, pero este traje no se lo puede comprar que hay otra niña que ya va a ir vestida así”

Sería la caña ya…

Bueno entramos, todos a la iglesia y allí el cura empezó con la ceremonia… Pumukita estaba muy atenta (hay fotos que lo corroboran) hasta que de repente: ZAS! ahora SI! se hizo caca. Como el cura estaba hablando, la gente no lo oyó pero el Papi Cari, el tito y yo sí, y nos dió por reírnos en el momento, claro que segundos después entramos en estado de pánico, sobretodo el Cari y yo…

No sé si sabéis que cuando los bebés toman sólo teta, la caca es suuuuuper líquida y siempre se sale y puede salirse por cualquier sitio… Mi señor esposo no hacía mas que darme codazos y decirme “la tienes que cambiar” y yo resoplando y diciéndole “cómo???? si el cura está en toda su salsa, cómo lo corto?” Total que en un kit kat del cura le dije, yo muy educada, “Perdone, es que la nena se ha hecho caca, le importa si la cambio?” A lo que el hombre me responde: “Pero mucho??” y yo “hasta las orejas” Toda la iglesia partiéndose de risa… Momento Piliworld… Total que pidió permiso a la otra familia, y allá que me embarqué en la odisea de cambiar a un bebé en un carrito en mitad de un bautizo en una iglesia… Batí todos los records, el señor Guines tenía que haber venido a comprobarlo. La tuve que desnudar entera (angelico, se me resfrió) porque llevaba el bodi, los leotardos y un mini restregón en el vestido (que disimulamos y volvimos a colocar), menos mal que llevaba muda. (Recordad mis palabras, siempre, siempre, siempre, llevad muda, no lo podéis olvidar).

Tras este momentazo, la peque que tenía muchísimo sueño, recordad que se había despertado a las 7,30 se puso a llorar como una magdalena, y así le echaron el agua a mi bichito. Finalmente se durmió y aquí paz y allá gloria, no se supo de ella en lo que quedó de mañana. Las fotos con la familia son posados durmientes.

El resto del día fue estupendo la verdad y esta anécdota quedará para los anales de la historia.

Aquí os dejo el listado con lo que nunca se debe olvidar en un bautizo:
– Bodi o ropita interior
– Leotardos
– Vestido de repuesto
– Pañales
– Cambiador
– Toallitas
– Mucho buen humor.

Madre, maestra de educación infantil, psicopedagoga, y bloguera en su tiempo libre.

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